
Todos tenemos temores y problemas, del tipo que sean: reales, imaginarios. Y, paradógicamente, es reconociéndolos como tales que podemos conquistarlos y comprenderlos, y por añadidura, ser más íntegros con nosotros mismos, incluso con nuestras partes menos aceptadas.
Porque al miedo, no lo podemos vencer defendiéndonos, sino comprendiéndolo, entablando un diálogo con él. ¿Qué aspecto mío es el que está atemorizado por lo que me sucede? ¿Qué parte mía se encuentra frente a un desafío en el problema que estoy atravesando?
No podemos vencer al miedo o a un problema pretendiendo su anulación: sólo dialogando y acordando con ellos es que creceremos.
"No es que se venza el miedo: ha de conquistarse una y otra vez. No es posible vencer, sobreponerse a ningún problema: el problema puede ser comprendido, no vencido. Son dos procesos completamente diferentes, y el proceso de vencer conduce a más confusión, más miedo. Resistir, dominar, batallar con un problema o erigir contra él una defensa, es sólo crear más conflictos. Si, en lugar de eso, podemos comprender el miedo, introducirnos en él totalmente, y explorar todo su contenido, el miedo jamás volverá bajo ninguna forma. Esa realidad debe verse, sentirse y experimentarse con claridad: el miedo no puede vencerse mediante ninguna forma de defensa o resistencia".
J. Krishnamurti
2 comentarios:
sigo tu página hace tiempo ya, creo que desde sus comienzos. me parece de una sutileza, sensibilidad pero sólida formación, que no hay en otros espacios. aprendí mucho aquí
un gusto ser parte
Zule.
Gracias Zule por estar presente y por tus palabras.
Un fuerte abrazo
Virginia
Publicar un comentario en la entrada